El hecho habría ocurrido en las últimas horas en la casa de Juan Martín Lucero, en el barrio privado Camino Real, en la localidad bonaerense de San Isidro. La víctima tiene 28 años y denunció que sufrió abuso sexual y que además les robaron sus pertenencias.

Una joven de 28 años con domicilio en el barrio porteño de Villa Urquiza denunció en las últimas horas que fue abusada sexualmente en medio de una fiesta a la que habían asistido varios jugadores del club Vélez Sarsfield. Según indicaron fuentes policiales a Infobae, el hecho habría ocurrido anoche en una casa del country Camino Real, ubicado en la localidad bonaerense de San Isidro, muy cerca de la autopista Panamericana, con una denuncia que ingresó poco después de la medianoche de hoy.

De acuerdo con la denuncia, el abuso a la joven habría tenido lugar dentro de una de las habitaciones de una casa situada en el lote 56. Uno de los detalles que trascendieron es que dentro de los asistentes a la fiesta estaba el futbolista Ricardo Centurión. Luego del llamado al 911, personal del Comando de Patrullas local llegó hasta el barrio privado y trasladó a la víctima hasta la Comisaría de la Mujer, donde radicó la denuncia. La investigación quedó a cargo de la fiscal Laura Zyseskind, titular de la fiscalía de San Isidro especializada en violencia de género, la misma fiscal que logró la condena al femicida Fernando Farré.

El expediente fue calificado bajo los delitos de abuso sexual y robo. Según supo este medio, las funcionarias de la fiscalía que concurrieron al lugar incautaron prendas de cama de las distintas habitaciones con procedimientos a cargo de Policía Científica.

Camino Real Country Club, el lugar en donde se realizó la investigación

De igual forma, la información policial señaló que la vivienda había sido alquilada en forma temporal por un joven de 29 años identificado como Juan Martín Lucero, quien se encontraba al momento del episodio. Respecto de las declaraciones de las víctimas, se supo que desligaron del hecho tanto a Centurión como a Lucero, aunque involucraron a un sujeto de apellido Acuña.

A comienzos de la mañana, Mariano Lizardo, abogado del club, se dirigía a la fiscalía para tomar contacto con la causa tras enterarse de los procedimientos de manera extraoficial. Fuentes en la institución de Liniers aseguran que no hay ningún hombre de apellido Acuña en su plantel y que su postura con respecto a un posible abuso será estricta: “Si tienen que pagar, que paguen”, afirma una fuente de rango.

Vélez es un club que tiene un protocolo establecido en los contratos de los futbolistas para estos casos. Si se demuestra un caso de violencia contra las mujeres cometido por los jugadores, podrían ser sancionados automáticamente con la rescisión de contrato. El primer paso, anterior a esta resolución, es la separación del plantel profesional. Esta cláusula se implementó justamente ante el arribo de Centurión a la institución en 2020, ya que en 2017 el delantero fue denunciado por su ex pareja Melisa Tozzi por violencia de género, aunque la causa fue archivada.

Por lo pronto, Lizardo tiene entendido que no hay detenidos por el hecho.

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