Dos policias hacian su recorrido habitual por la Avenida Vélez Sarsfield en el barrio de Barracas cuando vieron a un joven con actitud sospechosa. Miraba para todos lados e intentaba ocultarse. Los policías se acercaron y al revisarlo encontraron que tenía en su bolsillo un troquel con 45 dosis de LSD. Luego supieron que las había comprando en la Villa 21.

El joven contó que con el auge de las fiestas clandestinas comenzó a vender en las fiestas de zona sur del conurbano. Lo hace por encargo, junta una cantidad abundantes de pedidos y luego va a hacer la comprar a la Villa 21. Cada dosis la vende a $500 por lo que se estima que en su poder tenía un aproximado de $22.500.

Cuando la Policía le pidió su documentación, el joven dijo que no tenía DNI y que nunca fue inscripto en el Registro de las Personas. Los agentes hicieron la consulta y confirmaron que no figuraba en ningún registro y ni siquiera tenía partida de nacimiento.
Según contó el joven, su madre y él huyeron hace muchos años de su casa en la Villa 21 porque eran víctimas de violencia por parte de su padre. Primero fueron a Santa fe y luego estuvieron recorriendo distintos lugares del conurbano. Actualmente viven en Guernica.
Al ser un NN y no estar dentro del «sistema» el muchacho dice no poder conseguir trabajo y que por eso tiene que vender droga.

La detención la realizó la División Servicios Especiales de Tránsito Segunda Compañía de Policía de la Ciudad.

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