Un abuelo de 92 años fue víctima de un engaño despiadado en las últimas horas en el barrio porteño de Las Cañitas. Lo llamaron por teléfono, se hicieron pasar por su hija y hasta mandaron un cerrajero para que abriera la caja fuerte. Así le quitaron, de un momento al otro, los ahorros de toda su vida: una suma millonaria.

“Siento mucha molestia por haber sido la herramienta que arruinó a un vecino”, confió esta mañana a TN Adrián, el cerrajero que sin querer terminó facilitando la estafa. De acuerdo a su relato, todo empezó para él cuando una persona llamó a su negocio pidiéndole un servicio para abrir una caja fuerte. “Me dijo que el padre me iba a estar esperando en la puerta del edificio”, precisó el hombre que al llegar, efectivamente, se encontró con Osvaldo.

El jubilado también había recibido un llamado, y cayó en la trampa. Alguien haciéndose pasar por su hija le dijo que tenía “un negocio importante” y necesitaba una documentación que él guardaba para poder completar un trámite. El plan criminal ya estaba en marcha.

El cerrajero subió, abrió la caja como le pidieron y se fue. Pero cinco minutos después de que estuviera de vuelta en su local el teléfono volvió a sonar. Era la misma voz, el presunto hija de Osvaldo, explicándole que adentro de la caja había un “tesorito” y que los documentos que necesitaban estaban adentro. Entonces, Adrián volvió y completó su trabajo.

Podría haber sido un día más, como cualquier otro, en su cerrajería. Pero más tarde, fueron a buscarlo en persona la verdadera hija y la nieta del hombre estafado. “Me dijeron lo que había pasado y se me aflojaron las piernas”, se lamentó el hombre, y explicó con impotencia: “Fui la mano de obra de un robo”.

Después de eso, hace ya dos meses, Adrián no volvió a ver a Osvaldo. Los delincuentes se habían hecho pasar por empleados de su hija y se habían llevado todo el dinero que el hombre tenía guardado en su caja fuerte. El fruto del trabajo de toda su vida. “Me enteré que lo internaron”, contó el cerrajero, y añadió: “Cuando Osvaldo tomó consciencia de todo lo que había pasado se descompensó”.

Con respecto a la investigación, el abogado que representa a la familia de la víctima, José Vera, dijo en Arriba Argentinos que “la fiscalía no dispuso ninguna medida” y la causa no avanza. “La justicia no ha venido ni siquiera a buscar los videos que tenemos”, precisó el letrado, tras lo cual remarcó que debido a la “inasistencia (que recibieron) por parte de la policía y el Estado” terminaron contratando una empresa de investigadores privados.

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