Uno de los 13 venezolanos acusados de integrar una asociación ilícita dedicada a asaltar extranjeros a los que seguían desde el aeropuerto internacional de Ezeiza hasta sus lugares de alojamiento, y que en diciembre de 2019 mató al turista inglés Matthew Gibbard en el marco de un robo en la puerta del Hotel Faena del barrio porteño de Puerto Madero, admitió su participación en uno de los hechos que se juzgan.

En tanto, otros tres de los imputados se declararon inocentes ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOC) 17 que los juzga además por otros siete «robos agravados» en hoteles y otros sitios de la Ciudad de Buenos Aires. De acuerdo a lo informado por el sitio institucional fiscales.gob.ar, en la jornada de ayer José Lozano León, uno de los cuatro venezolanos acusados de haber participado directamente del crimen del empresario Gibbard (50), aseguró ser inocente y que ingresó al país el 6 de diciembre de 2019, para luego alojarse en un hotel de la localidad bonaerense de Ciudadela, al que arribó por recomendaciones en redes sociales.

Al igual que lo declarado la semana pasada por Ángel Eduardo «Cachete» Lozano Azuaje, principal imputado del crimen, Lozano León sostuvo que escapó hacia Jujuy porque se “rumoreaba” que registrarían el hotel y que no quería ser deportado. Además, señaló que conoció a “Cachete” y a Carlos José López Sánchez –otro de los acusados del homicidio del turista- en el micro en el que viajaron al norte del país. Respecto del último de los imputados del crimen del inglés, Aly José Ramos Ladera, explicó que estuvo con él en un local del barrio porteño de Liniers, ya que contaba con documentación que le permitía enviar dinero a la madre de su hija.

El propio Ramos Ladera negó su participación en el crimen de Gibbard y explicó que solo firmó un documento en el cual puso un vehículo a su nombre, solicitado por un grupo de colombianos y venezolanos luego de llegar al barrio de Liniers, ya que él había ingresado de manera legal al país. “Confié y por eso estoy aquí: nunca manejé un coche en mi vida, a mi me engañaron y me usaron”, expresó el imputado. Luego fue el turno de Miguel Ángel Aguirre Cancine, quien reconoció que un día antes del homicidio de Gibbard participó junto a Lozano Azuaje, Lozano León, Ramos Ladera y López Sánchez del asalto a otro turista a quien le sustrajeron un reloj marca Rolex en la esquina de las calles Villanueva y Teodoro García, barrio de Palermo.

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“Venía con el propósito de montar un negocio pero me vi en la necesidad y cometí un error”, aseguró Aguirre Cancine, quien luego señaló que le dieron una réplica de un arma de fuego para cometer el robo, y concluyó: “Imagínense, yo no sé ni robar: le dije que me diera las pertenencias y se me lanzó encima, no sé cómo llevar adelante un robo, era la primera vez que tomaba un arma”. Por último, Samuel Francisco Zerpa Menezes declaró que solo conocía a uno de los acusados y que compró un auto junto a su hermano, luego alquilado por un venezolano para trabajar como chofer de la aplicación de viajes “Uber”.

Finalizadas las indagatorias, el TOC 7, integrado por los jueces Silvia Guzzardi, Pablo Vega y Juan Giudice Bravo, pasó a un cuarto intermedio hasta la próxima audiencia, en la que declararan tres testigos del crimen de Gibbard. Según el requerimiento de elevación a juicio del fiscal de instrucción Juan Pedro Zoni, el 19 de diciembre de 2019, Lozano Azuaje, Lozano León, Ramos Ladera, López Sánchez y otras personas que no fueron identificadas «marcaron» a Gibbard y a su familia en el sector de arribos del aeropuerto de Ezeiza y comenzaron a seguir, a bordo de dos autos y una moto, a la combi que trasladaba a las víctimas.

Trasladaron a Buenos Aires a los acusados de integrar la banda que mató al  turista inglés

Tras llegar al Hotel Faena, ubicado en Martha Salotti al 400 de Puerto Madero, y cuando Gibbard y su hijo descendían del vehículo, Lozano Azuaje se les acercó exhibiéndoles un arma y les exigió que entregaran sus valijas y relojes. Siempre según la acusación y por lo que quedó grabado por cámaras de seguridad, allí comenzó un forcejeo con ambas víctimas, que culminó con Lozano Azuaje disparando. Gibbard recibió dos tiros en su espalda que le causaron la muerte mientras que a su hijastro, Stefan Zone (28), le dispararon en la pierna izquierda, lo que le produjo una fractura expuesta lateral del fémur.

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